

Puntadas cargadas de amor
Nuestra aventura comenzó en los bazares locales de Celaya. Al ver que las prendas importadas en masa lastimaban o no se ajustaban a la anatomía de nuestras mascotas, decidimos tomar la cinta métrica y crear algo diferente.
Hoy, cada diseño se corta y confecciona individualmente a mano, respetando las necesidades especiales de tamaño de cada perro y gato para asegurar su total libertad de movimiento.






